Se narra el inicio del "camino del brujo Manuel" con la selección argentina en 2017, un momento crucial cuando el equipo estaba en riesgo de quedar fuera del Mundial.
Manuel, junto a Claudio y Julián, viajaron a Quito para el partido definitorio contra Ecuador. La intervención del "brujo" en el vestuario, bendiciendo los botines de Lionel Messi, se asocia con la posterior clasificación de Argentina al mundial tras ganar 3-1.