Se debate la posible influencia del proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo en la caída de la natalidad, aunque se aclara que el informe de la Universidad Austral apunta principalmente a factores económicos y de expectativas de vida como causas principales.
Los jóvenes priorizan viajar, desarrollar sus carreras y la independencia. El tiempo de atención a los niños es limitado debido a las extensas jornadas laborales (12 a 16 horas), lo que dificulta la crianza. Se compara con generaciones anteriores donde los padres tenían hijos más jóvenes y se dedicaban más a la crianza.
La falta de tiempo para dedicar a los hijos es un factor clave, ya que muchos padres trabajan en dos o tres empleos para llegar a fin de mes. Se enfatiza que tener un hijo requiere dedicación y no es comparable a tener una mascota.
Los abuelos, que antes solían ayudar en la crianza, ahora también trabajan, lo que reduce el apoyo familiar. Las mujeres hoy en día disfrutan de sus profesiones y muchas no desean maternar, priorizando su desarrollo personal.