Se denunció la intromisión de Donald Trump en la FIFA, comparándola con un intento de apropiación territorial. Se criticó la anulación de una tarjeta roja a pedido de Trump, calificándola de "vergüenza" y "escándalo". Se cuestionó si el imperio de la ley ha terminado en Occidente, equiparando la situación con prácticas autoritarias de Rusia o China.
Se recordó el intento de instalar el fútbol en Estados Unidos desde la época del Cosmos con Pelé, y cómo el "soccer" nunca fue considerado fútbol hasta ahora. Se mencionó que Trump se vanaglorió de haber llamado para pedir la anulación de la tarjeta roja, un hecho sin precedentes directos en la historia del fútbol, a diferencia de casos anteriores como el de Garrincha en el Mundial 62 o la influencia de Mussolini en el Mundial 34.