China está ganando terreno en el mercado de la construcción con un método de viviendas prefabricadas que utiliza módulos fabricados en planta y ensamblados en obra.
Este sistema constructivo, que se asemeja a la fabricación industrial, permite reducir los tiempos de construcción en más de un 60% gracias a almacenes automatizados y líneas de producción inteligentes. La capacidad anual de producción de módulos es de 20.000 a 30.000 unidades.
El diseño meticuloso, con precisión en milímetros para cada componente, es clave en este proceso. La implementación de almacenes estereoscópicos automatizados asegura la entrega precisa de materiales en la línea de producción, optimizando la eficiencia.