Se intensifica el debate sobre el incidente entre Mbappé y Orlando Gil, comparándolo con otros casos de presunta discriminación en el fútbol.
Se cuestiona si el supuesto insulto de Mbappé a Gil es "normal en un partido de fútbol", donde los insultos a las madres son comunes. Se plantea la hipótesis de qué hubiera sucedido si la situación fuera a la inversa.
Se menciona el caso de Prestiani y Vinicius, donde Vinicius acusó a Prestiani de discriminación al taparse la boca. Esto abre la discusión sobre la relatividad de las acusaciones de discriminación y cómo se interpretan los gestos en el ámbito deportivo.