La Feria de Mataderos ofreció un amplio abanico de comidas tradicionales argentinas, invitando a los visitantes a explorar la riqueza culinaria del país.
Se destacó la posibilidad de comer locro todos los días, además de humitas, tamales y comidas de origen guaraní como el "en bellu", descrito como una preparación a base de harina de mandioca.
La oferta gastronómica también incluía opciones de la cultura inca y aymara, fusionadas con la cultura gaucha, prometiendo una experiencia sabrosa y auténtica.