El informe de Hernán Nucera en Minuto Uno expuso la dura realidad que atraviesan los comerciantes del distrito de San Martín, Buenos Aires. En la peatonal Belgrano y Bonifacini, una zona históricamente cotizada, se observó una alarmante cantidad de persianas bajas: 7 locales cerrados en tan solo 100 metros.
Comerciantes con hasta 16 años de trayectoria en el rubro expresaron que nunca antes habían vivido una crisis de esta magnitud, con ventas que cayeron hasta un 30% desde abril. La falta de movimiento en la calle y la escasa atención de clientes, incluso en fines de semana, agrava la situación. El delivery se ha convertido en una tabla de salvación, pero no alcanza para compensar la caída general del consumo.
Las empresas proveedoras también sufren las consecuencias, ya que sus clientes corporativos están achicando personal. El panorama general es de ajuste, con una merma en la atención a clientes que ronda el 50% en comparación con épocas anteriores. La incertidumbre sobre cuándo cesará esta crisis es palpable entre los empresarios, quienes ven con preocupación el futuro de sus negocios y la posibilidad de mantener sus estructuras.