En la calle, la gente define la independencia como la libertad de elección, de movimientos y de pensamiento, además de la independencia económica para hacer lo que uno quiera y ganarse el sustento sin depender de nadie.
También se menciona la importancia de valorar lo propio, hacerse cargo de las decisiones y que el poder sea legitimado por uno mismo, no por un externo.
Ante una hipotética invasión, las respuestas varían entre escapar, defenderse o dejar que otros tomen el control, pero se coincide en que no se puede permitir que "timoneen la nave".