Se informó sobre la movilización de argentinos desde Atlanta hacia Kansas para seguir a la Selección. Ante la escasez de vuelos, muchos han optado por viajar en auto, realizando trayectos de 10 a 12 horas.
Esta situación genera preocupación por posibles problemas logísticos y la dificultad para conseguir entradas, lo que podría obligar a más personas a optar por el viaje por tierra para no perderse el partido.