El tifón Babi, que ya azotó las Islas Marianas del Norte, se dirige hacia Taiwán y China, generando alerta en la región.
Se esperan fuertes vientos y lluvias torrenciales, con ráfagas que superan los 200 km/h. Ya se han suspendido vuelos y ferries, y se reprograman conexiones aéreas hacia China y Japón.
El fenómeno climático, similar a un huracán, se forma en el Océano Pacífico y se espera que pierda intensidad recién el sábado por la noche. La región ya se encuentra afectada por la temporada de monzones, que ha provocado lluvias extremas e inundaciones.