El super tifón Babi se aproxima a Taiwán y China, generando alertas máximas por sus intensos vientos, que podrían superar los 200 km/h. Las autoridades han emitido advertencias y recomiendan a la población tomar precauciones.
Se insta a los residentes de las zonas costeras a buscar refugio y a prepararse para el impacto del fenómeno meteorológico, que se caracteriza por su gran tamaño y potencia destructiva.