Se diferencia entre dos conceptos de "niño" en las escrituras: nepios (adulto cronológico, niño psicológico) y paidión (niño de estatura normal). Pablo usa "nepios" para describir a creyentes que, a pesar de su edad, tienen una mentalidad infantil espiritualmente.
Esta inmadurez, comparada con la de un niño que toma leche en lugar de alimento sólido, impide que cumplan roles de enseñanza y colaboración en la obra de Dios. El mensaje es un llamado a superar esta etapa y avanzar hacia la madurez espiritual.