Se informa sobre la situación en la zona de Saporilla, controlada parcialmente por Rusia, donde se han declarado medidas de emergencia regional debido a la falta de recaudación de fondos destinados a la Federación Rusa.
El gobernador ruso Evgeny Valitsky ha declarado la zona en emergencia, ya que la recaudación insuficiente afecta la financiación de la guerra. Esta medida se suma a otras afectaciones en la matriz de energía y producción en territorios controlados por Rusia.
Además, se denuncia un presunto crimen de lesa humanidad: un millón seiscientos mil niños ucranianos bajo control ruso estarían expuestos a un sistema de adoctrinamiento y militarización. Expertos de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa investigan esta situación, calificándola como un posible crimen de lesa humanidad de persecución.