Teresa Constantini rompe el silencio y responde a Elina y Eduardo, desconociendo a este último y afirmando que sus hijos la apoyan. La demanda busca impedirle usar el apellido Constantini, que lleva hace 60 años, para que su expareja pueda casarse por iglesia.
Se menciona el conflicto entre Georgina Barbarrosa y Marley, y se reitera que Florencia Peña no iniciará acciones legales contra Marley, a pesar de que Fernando Burlando haya afirmado lo contrario.