El director técnico de Egipto denunció gestos de racismo por parte de personas en la tribuna, aparentemente argentinos, dirigidos hacia su equipo.
El gesto, realizado ante el árbitro, se interpreta como una denuncia formal de racismo, una situación que la FIFA ha incorporado en sus protocolos desde mayo de 2024.
Se recordó que el técnico egipcio ya había manifestado posturas pro-Palestina antes del partido y del mundial. La gravedad de la acusación, de confirmarse, sería muy seria, especialmente considerando el contexto de tensión del partido y las posibles implicaciones para los involucrados.