La FIFA ha iniciado una investigación por un supuesto episodio de racismo durante el partido entre Argentina y Cabo Verde. Los comentaristas debaten si los gestos fueron homofóbicos y si el aficionado "Speed" es un provocador que no debería ingresar a los estadios.
Se cuestiona la actuación de la FIFA, sugiriendo que sus acciones podrían estar dando publicidad al individuo en cuestión. Se enfatiza que los gestos realizados por Speed no fueron de índole racista, sino más bien provocadores y homofóbicos.