La falta de crédito es un obstáculo para el desarrollo de Argentina, que carece de un sistema de pensiones y otras instituciones necesarias. Se están generando las condiciones de estabilidad para abordar estas cuestiones.
A pesar de los desafíos, Argentina está en una senda de mejora, con un equilibrio macroeconómico reconocido por el FMI y las agencias de rating. La transformación del país desde enero es notable.
Se han implementado cambios esenciales, como la ley de flexibilidad laboral, y se están modificando aspectos clave del Banco Central para fomentar el ahorro y el crédito, lo que genera optimismo en el equipo económico.