Dos gerentes de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) renunciaron tras la desvinculación de más de 24 empleados en el organismo.
Los exempleados y autoridades alertan que funciones estratégicas han quedado afectadas y piden la reincorporación de los trabajadores dados de baja. Se señala que las tareas que realizaban eran de vital importancia y que su ausencia podría tener un costo significativo a largo plazo.
Se cuestiona la lógica de ajuste del gobierno de Milei, sugiriendo que existen otras formas de generar recursos sin afectar áreas productivas y especializadas como esta.