Se intensifica el debate sobre la actuación del policía retirado en Avellaneda. Algunos defienden su accionar como legítima defensa ante un ataque, mientras que otros critican la cantidad de disparos y el riesgo para terceros. Se cuestiona la justicia y se exige mano dura contra la delincuencia.
Se menciona la posibilidad de que el policía haya actuado en defensa propia al ver amenazada a su pareja. Se debate si la réplica que portaba el delincuente era un factor determinante en la decisión del policía de disparar.