Se reiteran las graves acusaciones contra Javier y Karina Milei en el caso Libra, incluyendo negociaciones incompatibles con la función pública, cohecho agravado y tráfico de influencias. Se cuestiona la falta de explicaciones del presidente sobre el origen del contrato de Libra y las múltiples reuniones con Mauricio Novelli, autorizadas por Karina Milei.
Las transferencias de dinero de Novelli a su hermana y madre, la conversión a efectivo y el vaciamiento de cajas de seguridad, coinciden con las fechas de las reuniones. La pasividad del fiscal Taliano y la decisión del juez Martínez de Giorgi de apartar a las querellas son vistas como intentos de obstruir la justicia y garantizar la impunidad de los implicados.