Se narra el presunto crimen de la ex cuñada de un policía de Lomas de Zamora, quien se encuentra prófugo. El policía, identificado como Matías Vivera, habría ingresado a la casa de su expareja y, tras una discusión, se escuchó una explosión. Luego, se dirigió a la comisaría para hacer una denuncia, pero en el camino se dio a la fuga.
Se menciona que la víctima tenía una perimetral contra su expareja, lo que podría explicar por qué Vivera no se acercó directamente a ella. Se cuestiona la efectividad de los botones antipánico, ya que no habrían servido para prevenir el crimen.