Se reflexiona sobre la tendencia a enfocarse en los comentarios negativos, incluso cuando se reciben elogios. Se menciona el caso de Martín Ferrer, quien no fue felicitado por un premio obtenido, pero sí se le hicieron comentarios sobre su aspecto físico.
Se critica la necesidad de encontrar algo malo en las personas y la superficialidad de las relaciones actuales, donde la "alegría" se basa en poder contar anécdotas negativas sobre otros.