Se investiga un lujoso departamento de 200 metros cuadrados en el piso 18, que sería de Jessica Sirio y habría sido financiado por Martín Insaurralde. El valor de la propiedad se estima en un millón y medio de dólares.
La indignación surge al contrastar este patrimonio con la situación económica de la gente, mientras se sospecha que el dinero provendría de fondos públicos y no de las clases de Zumba de Sirio. La inspección ocular busca determinar el origen de los fondos y si el dinero ya fue "espumado".