Se desmitifica la creencia de que en invierno se necesita menos líquido debido a la menor transpiración. Natalia Natalini recalca la importancia de mantener una ingesta de entre 2 y 3 litros de líquidos diarios, preferentemente agua, durante todo el año.
Se subraya que la hidratación adecuada es fundamental para el correcto funcionamiento de los riñones y la eliminación de toxinas, independientemente de la estación del año. Descuidar la ingesta de líquidos en invierno puede tener consecuencias negativas para la salud.