Se confirmaron los peores temores para la familia de Lucas Gámez, un niño argentino de 9 años que se encontraba atrapado en el edificio Miramar en Venezuela tras el devastador terremoto. Sus restos fueron hallados hoy, poniendo fin a la angustiosa espera de sus padres, Marco y Blanca.
La noticia es un duro golpe para la comunidad, que se ha visto conmovida por la tragedia y la historia de Lucas, quien se convirtió en un símbolo de los niños afectados por el sismo. La psicóloga que acompaña a la familia había advertido sobre la importancia de las etapas del duelo, especialmente tras un "duelo suspendido" como este.
Se destaca la entereza de Marco, padre de Lucas, quien a pesar del dolor, mostró una notable fortaleza. La búsqueda de los restos y la posibilidad de darles santa sepultura son rituales cruciales para comenzar a elaborar una pérdida inimaginable, un desafío que enfrentan miles de familias en Venezuela tras el desastre natural.