La disputa comercial entre China y Estados Unidos se intensifica, con ambos países imponiendo restricciones a la exportación de tecnologías clave. Estados Unidos ha limitado la exportación de chips avanzados a China, mientras que China respondió con controles a la exportación de galio y germanio, minerales esenciales para la producción de semiconductores.
Esta situación afecta las cadenas de suministro globales. Mientras China busca expandir su industria tecnológica local, Estados Unidos, la Unión Europea y otros países como Japón, Australia y Canadá están invirtiendo en nueva infraestructura y talento para recuperar terreno en la industria del refinamiento y procesamiento del galio. Se espera un auge en la producción de galio refinado en los próximos años, aunque la recuperación para quienes quedaron atrás podría tomar mucho tiempo.
El control sobre el galio es crucial para la disputa tecnológica, comercial y geopolítica de las próximas décadas, especialmente en un contexto de inversión en defensa y energías renovables. La pregunta es si los competidores de China podrán alcanzarla en esta carrera por recursos indispensables.