El frío está teniendo un efecto positivo en la lucha contra la chicharrita del maíz, una plaga que preocupa al sector agrícola.
Las bajas temperaturas están ayudando a reducir las poblaciones de esta plaga en gran parte del país, incluso antes de la llegada de la ola polar.
Los datos relevados entre el 16 y el 30 de junio indican una disminución significativa en la cantidad de insectos capturados y en las zonas con alta presencia del vector, especialmente en las regiones centro-norte y centro-sur.
A pesar de la mejora, se destaca la importancia de sostener el monitoreo durante todo el año para anticipar riesgos futuros.