Se destaca el "espíritu amateur" y la entrega de los jugadores argentinos en el Mundial, contrastando con la actitud de jugadores que priorizan cuidar sus piernas por posibles transferencias millonarias.
Se recuerda el caso de Di María en el Mundial 2014, donde el Real Madrid le impidió jugar la final por riesgo de lesión, a pesar de su deseo de hacerlo. La actual selección argentina, en cambio, muestra una entrega total sin importar las consecuencias individuales.