Se debate la conveniencia de las pausas de hidratación en el fútbol, especialmente en climas cálidos como el de Miami. El "Ruso" Verea argumenta que estas pausas pueden ser un arma de doble filo, beneficiando al equipo que está dominando el partido.
Se cuestiona la obligatoriedad de estas pausas, considerándolas una "locura" que puede alterar el ritmo del juego. Se recuerda que en el partido contra Egipto, la pausa de hidratación pudo haber influido positivamente en la remontada de Argentina.