Se debate si el arma utilizada por el delincuente abatido en Avellaneda era una réplica o de fuego. Según la información inicial, se encontró una réplica metálica de un arma 9 milímetros en la escena. Sin embargo, se menciona que hubo intercambio de disparos, lo que sugiere que el arma podría haber sido de fuego.
El suboficial retirado que intervino en el hecho afirma haber actuado en legítima defensa. Se analiza la situación desde la perspectiva de la defensa propia ante una agresión ilegítima por parte de los delincuentes.