Se investiga una causa de corrupción relacionada con vestidores lujosos, donde la estrategia de la defensa es negar la existencia de las pruebas y los involucrados.
Se detalla la existencia de tres vestidores en distintas ubicaciones (San Vicente, Nordelta y Ortega y Gasset) y la misión de los allanamientos es determinar si alguno coincide con el del video difundido.
Una testigo, Shirley Ruth Adubiri, se presentó durante uno de los allanamientos y declaró no reconocer el contenido del acta, lo que podría complicar la investigación.