Se debatió sobre la dicotomía entre la apreciación artística y las posturas ideológicas, tomando como ejemplo la música de Fito Páez y el Indio Solari.
Se cuestionó la idea de no disfrutar de artistas o deportistas por sus ideas políticas, argumentando que sería una "tontería" privarse de figuras como Borges o Messi por no compartir su ideología.
Se mencionó que el fanatismo, tanto de un lado como del otro, puede llevar a rechazar a artistas o figuras públicas por motivos ideológicos, ejemplificando con la posibilidad de que un fanático de Milei no disfrute de Lali o Fito Páez.