Líderes de la OTAN formalizaron acuerdos multimillonarios de armamento en Ankara, buscando satisfacer los reclamos de Washington para aumentar el gasto en defensa en Europa. A pesar de los contratos, el presidente estadounidense Donald Trump expresó su descontento con la alianza y reavivó su polémica oferta para adquirir Groenlandia, territorio danés.
Trump, en una reunión bilateral con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, deslizó que podría haber boicoteado la cumbre de no ser por su relación personal con el mandatario turco. Evitó descartar nuevos retiros de tropas estadounidenses de Europa, reflejando las profundas fracturas geopolíticas en la OTAN, exacerbadas desde la ofensiva de EE.UU. contra Irán y los desacuerdos previos sobre Ucrania y litigios territoriales.