La justicia ha concedido prisión domiciliaria a Claudio Uberti, exfuncionario y "arrepentido" en la causa de los Cuadernos, aduciendo deterioro de su salud y el riesgo de sufrir actos de intimidación. Uberti, conocido por su vinculación con el caso del vuelo de Antonini Wilson y los 800 mil dólares, ahora se suma a la lista de importantes figuras del kirchnerismo que cumplen arresto domiciliario.
La medida genera debate sobre la "doble vara" de la justicia, ya que se observa una tendencia a que los exfuncionarios kirchneristas, al alcanzar cierta edad o enfrentar problemas de salud, obtengan beneficios como la domiciliaria. Se mencionan los casos de Cristina Kirchner y Julio De Vido, quienes también se encuentran bajo esta modalidad de arresto, a menudo justificado por cuestiones de salud.
Se critica la aparente facilidad con la que estos casos obtienen la domiciliaria, sugiriendo que muchos ya han alcanzado la edad requerida o presentan problemas de salud que les permiten cumplir su condena en casa. La percepción es que, una vez fuera de prisión, muchos parecen "revitalizados", mientras que la justicia a menudo encuentra jueces que otorgan estos beneficios, generando cuestionamientos sobre la equidad del sistema.