La comunidad internacional desplegó una amplia operación de asistencia en Venezuela tras el devastador terremoto. Naciones Unidas movilizó 25 equipos internacionales con especialistas en rescate, mientras que países como China, México, Colombia y Alemania enviaron rescatistas, hospitales de campaña y toneladas de insumos médicos y humanitarios.
Estados Unidos, además, se comprometió con 150 millones de dólares en ayuda y autorizó temporalmente operaciones vinculadas a la emergencia, aunque no levantó las sanciones generales contra el país. A pesar de la magnitud de la tragedia, muchas personas mantienen la esperanza de encontrar con vida a sus seres queridos.