Se analizó la violencia ocurrida en el Obelisco, atribuyéndola a un grupo de personas alcoholizadas que aprovecharon el contexto de festejo para generar disturbios. Se mencionó que la combinación de alcohol, sábado a la noche y madrugada puede ser propicia para este tipo de incidentes.
Se hizo hincapié en que, a pesar de la alegría por la victoria de Argentina, estos actos violentos empañan el festejo deportivo.