Los vecinos de La Tablada denuncian una alarmante seguidilla de robos y entraderas, con cinco hechos delictivos en menos de 48 horas. La comunidad se siente desamparada ante la falta de seguridad y la ausencia de patrulleros en la zona.
Se relatan casos de robos a viviendas, incluso a una abuela de 83 años, y el robo de un auto. Los vecinos se ven obligados a organizarse y tomar medidas de seguridad por sus propios medios, ante la inacción de las autoridades.
Se cuestiona la inversión en seguridad anunciada por el municipio, ya que los vecinos afirman no ver resultados concretos y denuncian que las comisarías carecen de recursos básicos. La sensación de "zona liberada" se extiende entre los habitantes.