Una niña de 14 años, identificada como Candela, fue asesinada tras quedar en el medio de un tiroteo narco en González Catán, mientras caminaba junto a su abuela. La menor recibió un disparo en la cabeza, mientras que su abuela, Blanca, fue herida por dos balazos en la espalda.
El trágico suceso ocurrió en la calle Cabot, donde delincuentes en una camioneta EcoSport negra dispararon contra un búnker de venta de drogas. Los vecinos, desesperados, intentaron ayudar a la víctima, pero la situación de violencia impedía acercarse.
Los residentes del barrio denuncian la inacción policial ante la proliferación de búnkers y tiroteos, señalando que la policía no interviene a pesar de las denuncias. Se menciona a "Keco" como el narcotraficante al que buscaban los agresores, cuya casa fue posteriormente destruida por los vecinos.
La cobertura periodística en el lugar destaca la frecuencia de hechos de violencia en la zona y la sensación de impunidad. Se hace hincapié en que las cámaras de seguridad que registraron el hecho pertenecen a vecinos que se cuidan ante la falta de seguridad oficial. Se menciona que el fiscal Claudio Fornano está interviniendo en la causa.