En el Obelisco de Buenos Aires, los incidentes continuaron con un saldo de 21 detenidos y 5 policías heridos. Uno de los oficiales sufrió fractura de tabique nasal tras ser golpeado con una botella.
Se observaron corridas, gritos y disparos de bala de goma por parte de la policía para disuadir a los violentos. Los disturbios incluyeron el arrojo de piedras y botellazos, y la rotura de baldosas.
Las autoridades reforzaron el operativo de seguridad en la zona, con 500 policías desplegados. La tensión se mantuvo, con detenciones en vivo y la presencia de personal de la policía de la ciudad para asistir a los heridos.