Cinco policías resultaron heridos durante disturbios en el Obelisco, uno de ellos con fractura de nariz y otro con fractura de brazo, a raíz de elementos arrojados por manifestantes. La situación, que comenzó como una fiesta, derivó en violencia cuando la policía intentó desalojar a personas alcoholizadas.
Los incidentes se desencadenaron tras la finalización de un partido, cuando simpatizantes coparon la zona del Obelisco y la Plaza de la República, provocando el corte total del tránsito. La policía ya se encontraba presente desde temprano con un camión hidrante.
Al avanzar para liberar una calle, la policía detuvo a algunas personas, lo que provocó que otros manifestantes arrojaran botellas. La situación escaló hasta resultar en 19 detenidos, trasladados a dependencias policiales. Entre los detenidos se encontraban dos jóvenes mujeres.