Se compara el nivel de seguridad en los estadios del Mundial. Mientras que en Kansas y Dallas la seguridad fue "súper tranquila", en Miami se reforzó considerablemente, especialmente tras incidentes en la Copa América donde hubo ingresos no autorizados.
Se describe la rigurosidad de los controles en Miami, donde incluso al salir a comprar algo y regresar, se requería una nueva verificación. En contraste, en otros estadios el acceso era más directo con la entrada.