Un entrevistado compara Miami y Buenos Aires, expresando que extraña Argentina pero no soporta la inseguridad, recordando un violento robo en su casa donde le gatillaron dos veces sin que saliera la bala. Este suceso le provocó ataques de pánico y depresión.
La decisión de mudarse a Estados Unidos fue impulsada por la necesidad de un cambio y la búsqueda de tranquilidad, a pesar de que Miami también presenta sus desafíos y no es un lugar idílico.