Rusia lanzó un nuevo ataque a gran escala contra Kiev en la madrugada del domingo al lunes, causando la muerte de al menos 20 personas en la capital ucraniana y sus alrededores.
Las autoridades ucranianas afirman que no se pudo interceptar ninguno de los misiles, lo que pone de manifiesto las graves deficiencias en sus sistemas de defensa aérea, incluyendo la falta de sistemas Patriot.
El presidente Zelensky había advertido previamente sobre la preparación de Rusia para un nuevo ataque.