Se generó controversia en torno al arbitraje del partido entre Argentina y Egipto en el Mundial 2026. Egipto ha presentado quejas formales, especialmente sobre una jugada que derivó en gol anulado a Zico y una posible infracción previa sobre Lisandro Martínez.
Los comentaristas analizaron la jugada en cuestión, coincidiendo en que pudo haber sido una doble falta y que, bajo el actual reglamento del VAR, debería haberse sancionado. A pesar de las quejas egipcias, la opinión generalizada entre los periodistas es que el arbitraje no fue determinante para el resultado final del encuentro.
Se mencionó también la existencia de un protocolo de FIFA contra el racismo y la discriminación, activado por el técnico de Egipto en señal de protesta. Sin embargo, se descartó la idea de que el arbitraje haya favorecido sistemáticamente a Argentina, señalando que otros equipos como Francia y Portugal también se han beneficiado de decisiones arbitrales favorables en el torneo.