El análisis del partido se centró en las acusaciones de manipulación y las decisiones arbitrales. Se cuestionó la actuación del árbitro francés en el encuentro entre Argentina y Egipto, sugiriendo que pudo haber influido en el resultado.
Se recordó que Egipto llegó a tener una ventaja de 2 a 0, pero terminó perdiendo. Las críticas apuntaron a que el partido pudo haber sido "arreglado" y que el árbitro no fue justo, inclinándose a favor de Argentina. También se mencionó una supuesta falta previa en el último gol argentino, aunque se defendió la validez de la jugada por ser un deporte de contacto.