El piloto Nacho Trappa reflexionó sobre la pasión argentina en el automovilismo, contrastándola con la supuesta frialdad europea. Destacó cómo en Argentina la relación entre pilotos y mecánicos trasciende lo profesional, convirtiéndose en vínculos de consejero, psicólogo y preparador físico.
Trappa recordó su experiencia en el karting, la consideró la "escuela" del automovilismo y una base fundamental para ser profesional. Enfatizó que el karting enseña a defender, atacar, ser profesional, dar notas y entender el sacrificio.