Un joven deportista relata su transición del fútbol al automovilismo, motivado por una pasión más profunda por las carreras.
A pesar de haber tenido una carrera prometedora en inferiores de clubes como River y San Lorenzo, decidió dejar el fútbol para dedicarse al automovilismo con el objetivo de llegar a la Fórmula 1. Menciona que el costo del automovilismo es un gran impedimento en Argentina, a diferencia del fútbol.
Destaca la garra y el esfuerzo argentino, aplicándolo a su carrera en Europa. Se siente feliz con su decisión, independientemente del éxito futuro, y se considera uno de los próximos argentinos en alcanzar la élite del automovilismo.