El periodista Gabriel Anello describió la experiencia de vivir el partido de Argentina como "épica", destacando que la pérdida de su voz se debió a la emoción desbordante. Relató cómo, a pesar de la tensión y la creencia de que el equipo volvía a casa, la actuación de Argentina fue memorable.
Anello comparó su reacción con la de un hincha más, a pesar de llevar 25-30 años relatando fútbol. Explicó que la intensidad del momento lo llevó a un estado de euforia similar al de los aficionados, perdiendo la voz como consecuencia directa de la emotividad del encuentro. Las lágrimas de Messi fueron un reflejo de esa misma intensidad compartida.