La remontada de la Selección Argentina fue calificada como una hazaña deportiva, con goles agónicos en el minuto 79, 83 y descuento. La victoria desató la emoción colectiva, con Scaloni, Messi y Lacanza entre los que lloraron.
Se menciona la controversia sobre la designación del árbitro francés, pero el triunfo eclipsa cualquier suspicacia. La gente celebra con champagne, esperando que se devuelva la gentileza.