Nacho Montenegro enfatiza la importancia fundamental del karting como la "escuela" del automovilismo, enseñando no solo habilidades de conducción sino también profesionalismo.
Destaca que el karting enseña a defender, atacar, dar entrevistas, entrenar y, crucialmente, a entender el significado del sacrificio, sentando las bases para una carrera deportiva seria.
Considera que estas lecciones son la base mínima para convertirse en un profesional del automovilismo.